Antiguamente se podía decir, que invertir en México no era tan seguro como invertir en Estados Unidos, pero actualmente, gracias a los recientes cambios dentro de la constitución Mexicana, invertir en México es seguro, prospero y favorable para nuestros inversionistas potenciales.
El articulo 27 de la Constitución Mexicana de 1917, prohibía la inversión directa para posesión en bienes raíces por parte de los extranjeros, convirtiendo de esta manera las tierras Mexicanas, en una Zona Restringida. Dicha zona, abarcaba toda la tierra localizada dentro de un rango de 62 Millas desde cualquier borde Mexicano, así como también de 31 millas desde cualquier Costa Mexicana. Dentro de las reformas realizadas a la Constitución Mexicana, se encuentra el articulo 27, el cual actualmente le otorga a los inversionistas internacionales, el derecho de disfrutar y adquirir libremente tierras Mexicanas.
En el año de 1973, el gobierno Mexicano creo un contrato llamado Fideicomiso, con el objetivo de proteger a los inversionistas extranjeros en bienes raíces. Dicho contrato es básicamente un acuerdo de confianza, en el cual se le trasmiten los bienes de propiedad a una persona, con la obligación de administrarlos de forma correcta por un tiempo establecido. Este tipo de acuerdo se trabaja similarmente en los Estados Unidos, pero requiere una aprobación por parte del Banco Mexicano para ser designado como fideicomisario y poder adquirir un titulo de propiedad. Gracias a este acuerdo, los inversionistas extranjeros adquieren gran variedad de derechos como:
- Derecho a la residencia
- Derecho a vender todo o parte de la propiedad
- Derecho a controlar todas las actividades o argumentos relacionados con la propiedad
- Derecho de legar
- Derecho a un contrato de arrendamiento
- Derecho a hacer uso de cualquier otro derecho por ser residente y tener a su disposición una propiedad Mexicana
En consecuencia, México le brindara sin precedente, protección a las inversiones realizadas por nuestros compradores potenciales de los Estados Unidos. De la misma manera dicha protección también podrá ser proporcionada a las Corporaciones Americanas. Bajo la ley de la inversión extranjera de 1993, una corporación establecida en México, será considerada Mexicana bajo la ley, aunque todos los accionistas sean extranjeros. Siendo, una corporación Mexicana 100% propiedad extranjera, puede adquirir propiedad en bienes raíces en la zona restringida, sin la necesidad de un contrato tipo fideicomiso. En otras palabras se puede decir, que las corporaciones Americanas tienen el derecho legal absoluto del 100% de la propiedad costera en México y recibirá la misma protección que una Corporación Mexicana.